Deslizándose  por las pampas, todas las mañanas practicaba aquel joven.

Sin pensarlo, llego a ser el mejor de toda la Argentina.

Con el tiempo, su fama escalo de tal forma que fue reconocido internacionalmente.

Todo era como un sueño, ganando trofeo tras trofeo, hasta que la muerte lo sorprendió.

Trágica fue en verdad la caída de su caballo en la cual el jinete murió.